En una entrada anterior en este mismo blog ya hablábamos sobre el fentanilo, su uso recreativo y sus múltiples peligros, pero este verano ha resurgido el debate y el temor ante el auge de sobredosis de esta sustancia, así como nueva información útil para tratar este problema con más contexto y conocimiento.
Aunque recetado o usado con fines médicos es un fármaco muy útil para disminuir dolores intensos, consumido de forma ilegal y en cantidades poco controladas, el fentanilo puede resultar mortal. No por casualidad, es la droga más asociada con las muertes por sobredosis en EEUU, habiendo desencadenado más de 100mil entre los meses de abril de 2020 y de 2021.
Quienes lo toman como droga, lo ven como una alternativa más económica a la heroína, aunque es 50 veces más potente que esta y 100 veces más potente que la morfina. Por suerte, las investigaciones al respecto no cesan y gracias a los profesionales en ciencia, hoy tenemos nuevos datos que nos permiten comprender sus efectos.
Los resultados más actuales
Recientemente se ha realizado un estudio en un hospital de Massachusetts en el que se realizaron electroencefalogramas (EEG) a 25 pacientes sometidos al fentanilo, usado como sedante, para cirugías de más de dos horas. En estas pruebas se han controlado factores como la actividad eléctrica del cerebro y se han tenido en cuenta distintos patrones de EEG en beneficio de resultados más reveladores.
Las conclusiones resultantes del equipo de Patrick L. Purdon, autor principal de la investigación, han sido las siguientes:
- El fentanilo detiene la respiración de las personas antes de provocar otros cambios notables y antes de que pierdan el conocimiento.
- A concentraciones de fármaco 1.700 veces inferiores a las que provocan la sedación, el fentanilo empieza a perjudicar la respiración unos cuatro minutos antes de que se produzca cualquier cambio en el estado de alerta.
- Este fármaco produce una firma específica en el EEG, distinta de la de otros fármacos anestésicos, y eso podría permitir monitorizar sus efectos para posibilitar una administración de opioides más segura, precisa y personalizada
- Algunos patrones de electroencefalogramas están asociados a la respiración, la sedación y la pérdida de conciencia.
La resolución de las investigaciones deja claro que ninguna cantidad de fentanilo es segura fuera de un entorno clínico con especialistas capacitados. La rápida depresión respiratoria que observaron los investigadores respalda la necesidad de aumentar la disponibilidad de unidades de observación o supervisión médica, naloxona y otras herramientas para reducir el riesgo de muerte entre las personas con trastornos por consumo de sustancias.
Las autoridades de todo el mundo están actuando ante el auge de fentanilo
Hace años que el fentanilo representa un importante problema en Estados Unidos, donde la gravedad de la situación ha provocado que las muertes por sobredosis de fentanilo empiecen a considerarse pandemia. Recientemente, una de las preocupaciones adicionales, es la moda de mezclarlo con un sedante para perros llamado Xylazine, costumbre que ha incrementado las muertes. Esta sustancia de uso ilegal en humanos, alarga y acelera, no solo los efectos del fentanilo, sino también los de la heroína y la cocaína.
El xylazine empezó a consumirse hace más de 10 años en Puerto Rico, donde se conocía como “anestesia de caballo” y ahora, esta anestesia veterinaria ha pasado de encontrarse en un 0.36% de las sobredosis fatales en 2015 a un 6.7% de esos casos en 2020. Algunas fuentes también sitúan una parte importante de su producción en laboratorios de China y su consumo está muy extendido por Canadá, Australia y Reino Unido.
¿Otra tendencia en auge? El fentanilo arcoíris, una variable que se vende como pastillas de colores y que ha aparecido, entre otras ubicaciones, en los límites entre Sonora (México) y Arizona (EEUU), pudiéndose contabilizar en decenas de miles entre el material obtenido dos operativos recientes.
Las cifras de muertes por fentanilo en nuestro país no son tan graves y, de momento, esta sustancia no es una de las drogas que más preocupa a los especialistas, aunque sí ha crecido la demanda. Según datos actuales sobre la situación hace dos años, 3,2 millores de recetas de opioides fueros prescritas en España en tan solo 12 meses y en 2018 fallecieron 611 personas debido al abuso de este fármaco. De todas formas, en 2021, se estableció un control para este tipo de prescripciones y se limitó el fentanilo de rápida absorción a los pacientes con dolor irruptivo oncológico tal y como se indica en las instrucciones de los laboratorios.
Los riesgos del consumo de fentanilo
Llegados a este punto, resulta evidente lo peligroso que puede ser el consumo recreativo de fentanilo, pero para comprender mejor su acción en el cuerpo, a continuación repasamos las consecuencias de su uso.
Al igual que el resto de opioides fuertes y además de otros síntomas como la disminución de la memoria o la capacidad de concentración, el fentanilo provoca confusión y, a dosis elevadas, sedación excesiva, náuseas, problemas para respirar, y pérdida de conocimiento.
Como hemos visto a lo largo del artículo, un problema común es la sobredosis, que se da de una forma tan habitual porque quienes consumen fentanilo lo adquieren en el mercado negro y este contiene irregularidades en su formulación que desencadenan el colapso. Aunque puede salvarse a una persona a tiempo si se aplica naloxona, la parada en el ritmo respiratorio que se produce suele ser letal ante la imposibilidad de administrar este fármaco a tiempo.
Por otra parte, el síndrome de abstinencia también puede producir graves molestias gastrointestinales y abdominales y hasta sudoración, insomnio o espasmos en las extremidades.
Sin duda, se trata de un fármaco altamente adictivo cuya dependencia es vital tratar para no desarrollar problemas más graves como los mencionados.
Si necesitas ayuda ¡contáctanos!
Tanto si conoces a alguien que consume fentanilo de forma regular como si te preocupa tu propio uso de este opioide, en A.Mas Terapia te ofrecemos soporte. Si has empezado a notar síntomas, si quieres dejarlo o si deseas consultar lo que te preocupa en relación al fentanilo, llámanos o contáctanos mediante nuestro formulario.
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