La cafeína actúa como una droga psicoactiva, estimulante del sistema nervioso central, aportando energía y mejorando el estado de ánimo temporalmente.  Este efecto se puede notar hasta un máximo de 6 horas.

Es un antioxidante alcaloide del grupo de las xantinas, sólido cristalino, blanco y de sabor amargo. Se encuentra de forma natural en las hojas y las semillas de muchas plantas y se suele añadir a algunos alimentos y bebidas como el café, el chocolate o las bebidas energéticas, e incluso algunos analgésicos.

El 80% de la población adulta consume cafeína a diario: solemos tomar un café al despertar, otro tras la comida y en numerosas ocasiones, a media mañana o en la merienda. Además, también lo bebemos a menudo en refrescos y bebidas energéticas. Pero no somos conscientes de que, en realidad, esta sustancia es una droga que puede causar adicción y, por consiguiente, síndrome de abstinencia. Se podría considerar la sustancia estimulante de mayor consumo y la más socialmente aceptada a nivel mundial.

Los efectos de la cafeína

La cafeína es una droga que puede ser adictiva, en caso de consumirla en altas dosis y de manera prolongada. Pero bebida en forma de café negro, de manera responsable y en dosis moderadas, también tiene algunos beneficios:

  • Actuar como diurético.
  • Aumentar la liberación de ácido en el estómago.
  • Elevar la presión arterial.
  • Aumentar el nivel de alerta y ayuda en la concentración.
  • Reducir la sensación de fatiga mental y física.
  • Reducción en la incidencia de diabetes.
  • Proteger frente a varias enfermedades como el Parkinson, el Alzheimer, enfermedades del hígado, cardiovasculares o ciertos cánceres.
  • Reducir el estrés oxidativo de las células.

La adicción a la cafeína sucede cuando se ingiere de manera repetida y en cantidades excesivamente elevadas. Se produce una sobreestimulación del sistema nervioso central y el consumidor comienza a presentar síntomas de abstinencia cuando no toma la sustancia. Además, en algunos casos, se usa la cafeína como sustituta de las sustancias consideradas habitualmente como drogas: el alcohol, la cocaína, la heroína, etc., y puede tener efectos negativos importantes:

  • Dolores de cabeza.
  • Desánimo o irritabilidad.
  • Inquietud o temblores.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Síntomas gripales (náuseas, vómitos, diarrea, dolor o rigidez muscular).
  • Aumento de la sensación de fatiga y debilidad.
  • Nerviosismo y excitación.
  • Trastornos gastrointestinales y espasmos musculares.
  • Trastornos digestivos: dolor abdominal o malestar estomacal.
  • Taquicardias y ritmo cardíaco irregular.
  • Deshidratación.
  • Convulsiones o confusión.
  • Pensamiento y habla acelerados o inconexos.
  • Preocupación, pensamientos excesivos y deseo de consumir.
  • Dependencia, por lo que necesitas tomar más para obtener el mismo efecto.
  • Trastornos mentales: alteración del estado de ánimo o de la conducta alimentaria, psicosis, delirios, alucinaciones, ansiedad, depresión o esquizofrenia.

Uno de los efectos más preocupantes de la cafeína son los problemas de sueño que puede producir. Se recomienda evitar el café por la tarde, ya que puede alterar el descanso y reducir el sueño total en al menos una hora. La cafeína no puede ser un sustituto de tu descanso.

La cafeína como droga

Si no se es responsable con el consumo de la cafeína, con el tiempo el organismo se volverá dependiente y la necesitará para funcionar. Y en caso de dejar de consumirla, provocará el llamado síndrome de abstinencia.

Los efectos mencionados anteriormente recuerdan a los efectos de la cocaína o el alcohol en cierta fase, aunque sin el dramatismo que les caracteriza. Es por eso que las personas que han desarrollado una adicción a otras sustancias o conductas, incrementan de forma elevada el consumo de café o de otras bebidas con cafeína.

De esta manera el adicto intenta conseguir los mismos efectos que conseguía consumiendo la sustancia primaria de dependencia, lo que puede provocar una recaída.

El hecho de sentirse bien con cualquier droga aumenta la probabilidad de que el consumo se repita. Y cuanto más se consuma, mayor cantidad necesitará el organismo para llegar a sentir el mismo placer que al principio.  Es el mecanismo de la adicción.

¿Cuánta cafeína se recomienda tomar para no ser adicto?

Como ya hemos comentado, es muy importante un consumo responsable y con moderación. Se recomienda no ingerir más de 400 mg de cafeína al día: cuatro o cinco tazas de café. Sin embargo, las cantidades varían según la sensibilidad a los efectos de la cafeína y la velocidad de asimilación de cada persona. Por ejemplo, los niños y adolescentes no deberían consumir más de 100 mg de cafeína al día: una taza de café o dos refrescos que contengan cafeína. Algunos casos en los que se debería evitar o limitar el consumo de la cafeína:

  • Durante el embarazo y la lactancia.
  • Personas con problemas de corazón, ya que puede afectar el ritmo cardíaco.
  • Si se sufre de condiciones gastrointestinales como el síndrome del intestino irritable, la enfermedad de Crohn, la colitis, úlceras, etc.
  • Si se sufre de insomnio, migrañas u otros dolores de cabeza crónicos.
  • Pacientes con problemas nerviosos.
  • Pacientes con problemas psiquiátricos como la ansiedad.
  • Si se toman ciertos medicamentos o suplementos.

Tratamiento de la dependencia de sustancias de A.MAS, Terapia en Valencia

Algunas personas acaban siendo dependientes de la cafeína y tienen serias dificultades para reducir o eliminar su consumo. La mejor manera es hacerlo paulatinamente. Por ejemplo, puedes llevar un registro de la cantidad de bebidas con cafeína que consumes al día y reducir su consumo lentamente, sustituyéndolo por bebidas sin cafeína, como el agua, zumos de frutas e infusiones sin teína. A medida que vayas reduciendo la cantidad de cafeína que consumes, es posible que sientas los síntomas de abstinencia. Una alimentación variada, actividad física para mejorar tu estado de ánimo y dormir las horas necesarias ayudarán también. Descansar es esencial, permítete hacerlo cuando tu cuerpo te lo pide en lugar de consumir cafeína para mantenerte en vela. Siempre facilitará el proceso acudir a un profesional especializado en adicciones

Puede que estás usando la cafeína como sustituta de otras drogas o has comprobado que consumes demasiada y no eres capaz de eliminarla de tu vida. Con ayuda profesional conseguirás acabar con la dependencia, sea cual sea, y mejorar tu salud y tu vida.  En Amay A.MAS Terapia estudiaremos tu caso para seguir el tratamiento que más se adecúe a tu adicción. ¡Contáctanos para dejar atrás tus días de adicción!