Las adicciones en la tercera edad son más comunes de lo que se puede llegar a creer. El consumo de drogas o las conductas adictivas se acostumbran a vincular con un perfil más joven, e incluso adolescente. Pero, lo cierto es que cualquier persona, independientemente de las circunstancias y de la edad puede desarrollar una adicción. La dependencia hacia una sustancia puede producirse a cualquier edad y en cualquier etapa de la vida. 

Es necesario dar voz e intentar solucionar las adicciones en la tercera edad para no convertirlo en una realidad invisibilizada. En Amay A.MAS Terapia queremos recordar que nunca es demasiado tarde para recuperarse, no importa la edad. Por eso, realizamos terapia y ponemos en práctica diferentes tratamientos para superar todo tipo de adicciones. 

Las personas mayores y las adicciones 

Las adicciones en personas de la tercera edad se pueden dividir en dos grupos. En primer lugar, los consumidores de iniciación temprana. Son aquellos individuos que llevan un largo período de tiempo consumiendo alguna sustancia o teniendo una conducta adictiva. No ha puesto fin a su adicción y ha persistido a lo largo de su vida hasta llegar a la etapa de su vejez. En segundo lugar, los consumidores de iniciación tardía. Se introducen en el mundo de la adicción porque les ha ocurrido algún suceso impactante. 

¿Por qué razones se producen las adicciones en la tercera edad?    

Es difícil responder a la pregunta de por qué alguien presenta una adicción, ya que depende de una infinidad de factores. Por lo tanto, aunque las causas que determinan una adicción son diversas, en el caso de las personas más mayores los motivos más comunes suelen ser los siguientes: 

  • Duelos por la pérdida de seres queridos, especialmente de personas muy cercanas, como esposos/as. Se quedan viudos/as y no saben cómo gestionar esta situación tan delicada y dolorosa.  
  • Fracaso matrimonial. Poner fin a un matrimonio después de muchos años casados y cuando ya se está en una etapa más adulta puede desembocar en una situación extremadamente dolorosa. 
  • Dolores de enfermedades crónicas asociadas con la edad. Utilizan alguna sustancia para aliviar los dolores físicos y olvidarse de su realidad mientras están bajo los efectos de las drogas o realizando la conducta adictiva. Se usa como una vía para solucionar un problema hasta que se desarrolla una adicción.    
  • Jubilación. El paso de dejar de trabajar para dar comienzo a una nueva etapa, la de la jubilación,  puede ser un factor determinante a la hora de desarrollar una adicción o de que se acentúe. Es un cambio muy importante en su ritmo de vida y además la persona tiene más tiempo libre.  
  • Aislamiento y soledad que se asocian con el paso de los años. Para hacerles frente    
  • Depresión geriátrica. Depresión por la vejez por “llegar al fin de sus vidas”. Sentir que ya han hecho todo lo que tenían que hacer y que noten un vacío interior que intentan llenar con el consumo de sustancias o con una conducta adictiva. 

El riego de las adicciones en adultos mayores

Las adicciones siempre comportan riesgos, sin tener en cuenta la edad. Es cierto que cada franja conlleva unos efectos diferentes. Por ejemplo, no es lo mismo consumir alcohol en la adolescencia que en la tercera edad. Si alguien se inicia en el alcohol a una edad muy temprana, le afectará porque su cerebro todavía no estará desarrollado  y tendrá unas consecuencias negativas en su crecimiento.  Mientras que una persona mayor que abuse de las bebidas alcohólicas no le afectará en referencia al desarrollo porque su cerebro ya está completamente formado, pero su adicción le podrá ocasionar otros problemas. Como por ejemplo, aumentar el riesgo de caídas o empeorar ciertas enfermedades que ya tienen por un consumo excesivo de alcohol. 

Cabe destacar que los riesgos que se asumen dependerán del tipo de adicción que padezca la persona y las condiciones de ésta.  Es más común padecer alguna enfermedad durante la tercera edad. Si se consume algún tipo de sustancia podría perjudicar negativamente a la dolencia. Además, si el anciano consume algún tipo de medicación, que es bastante habitual en ciertas edades, el hecho de mezclarlo con alguna droga será perjudicial para su salud por los efectos derivados y porque puede disminuir la efectividad de las pastillas. 

Adicciones más comunes en la tercera edad

Existe un tipo de adicciones que predominan por encima de las demás en la tercera edad. En relación a las adicciones con sustancia, podríamos destacar el alcohol. Las bebidas alcohólicas son una droga accesible para todo el mundo y que además está socialmente aceptada, así que no es de extrañar el elevado consumo de alcohol entre el grupo poblacional de más edad. Otro trastorno es el abuso de fármacos sin receta, especialmente los sedantes. El automedicarse es un riesgo elevado. 

Sobre las adicciones comportamentales destacan los juegos de azar, la ludopatía. Los mayores pueden ver en los juegos de azar una vía de escape a sus problemas, como una manera de desconectar de sus problemas. En definitiva, como un  hasta que acaban desarrollando una adicción por su juego compulsivo.  Las personas de la tercera edad suelen jugar sobre todo a las máquinas tragaperras, al bingo y acuden al casino. Es otra diferencia más que vemos entre generaciones. Los jóvenes presentan una adicción mayor a los juegos online. 

Terapia y tratamiento para superar adicciones

Las adicciones en la tercera edad se suelen llevar en secreto. Además, como pasan desapercibidas cuestan más de detectar y por lo tanto de buscar un remedio para poder llevar una vida saludable sin dependencias.  Tanto es así que se le designa como epidemia oculta. Para vencer y superar una adicción, ya sea con o sin sustancia, lo más aconsejable es ponerse en manos de profesionales.  Como por ejemplo, Amay A.MAS Terapia. Es un centro de Terapia y Tratamiento de Adicciones ubicado en Valencia. Cuenta con un equipo de profesionales especializados en la enfermedad de la adicción para ofrecer una segunda oportunidad y conseguir que sea posible dejar atrás la adicción.