¿Qué se entiende por adicción a las nuevas tecnologías?

Origen de la adicción a las nuevas tecnologías

Cuando se habla de la adicción a las nuevas tecnologías, entra en el imaginario público una idea un tanto confusa sin llegar a precisar en algo concreto. Habitualmente se asocia este trastorno del comportamiento a la definición de que la tecnología es un hecho negativo y que la gente está permanentemente conectada a los dispositivos electrónicos. Como consecuencia, se tiende a creer que se trata de un obstáculo para el desarrollo personal. Sin embargo, aunque la llamada “era de la postmodernidad” sea muy parecida a este concepto, la adicción no se entiende técnicamente desde este punto de vista.

¿Qué es la adicción a las nuevas tecnologías?

La adicción a las nuevas tecnologías es en si realmente un abuso de la tecnología en todas sus formas. Con lo cual, la dependencia se desarrolla a través de cualquier tipo de dispositivo tecnológico moderno. Ya sea el ordenador, el móvil, el televisor o la videoconsola, los afectados por esta adicción acaban pasando un excesivo período de tiempo que puede ser perjudicial para su salud. De esta manera, como cualquier otra dependencia, afecta a las relaciones sociales, a las responsabilidades y a las necesidades del individuo.

A pesar de que hoy en día sea difícil detectar la adicción a las nuevas tecnologías (por el alto grado de desarrollo tecnológico de la sociedad), eso no significa que esté exenta de riesgos. La adicción afecta de un modo distinto a cada persona, poniendo el foco sobre la edad. Mientras que los jóvenes se ven abocados por las nuevas tendencias en dispositivos electrónicos, las personas de la segunda y tercera edad lo hacen con los aparatos tradicionales. Por ello, la detección de este trastorno se vuelve un proceso difícil al tratar de distinguirlo entre el hábito cotidiano y el abuso que lleva a la dependencia.

Causas de la adicción a las nuevas tecnologías

Como cualquier otra dependencia, en la adicción a las nuevas tecnologías también existen factores de riesgo para colectivos vulnerables. Además, hay que recalcar que éstos están más vinculados a adicciones químicas, que no a cualquier otra tipología de trastornos:

  • La edad: Las nuevas plataformas virtuales y los mundos ficticios han conseguido convertir al público menor de edad en los principales afectados por esta adicción.
  • La depresión: Se trata de un fenómeno habitual en esta adicción, y también muy polémico. Existe un campo de estudio que intenta averiguar si se trata de la causa o el efecto de la adicción.
  • La accesibilidad: Aunque hoy en día casi todo el mundo tiene acceso a la tecnología doméstica, no todas las personas cuentan con dispositivos inteligentes de última tendencia.
  • Por baja percepción de riesgo: Hay muchos casos en que, por ejemplo, los padres no consiguen apreciar el riesgo de esta adicción en los niños. Con lo que se produce un exceso de permisividad y vulneración de los límites sobre el uso de la tecnología.
  • Por vínculos familiares y sociales: La adicción a las nuevas tecnologías también puede ser dada por influencia de las personas más cercanas según su estilo de vida.
  • Según la psicología y personalidad: Muchas personas buscan en la tecnología la búsqueda de nuevas sensaciones, el autodescubrimiento o su utilización como escudo para evitar sufrimientos producidos por la vida cotidiana.

Consecuencias más comunes de la adicción a las nuevas tecnologías

La persona adicta a las nuevas tecnologías hará todo lo posible por mantenerse “conectado/a” con tal de satisfacer su necesidad. Con lo cual, a medida que su adicción avance, también lo harán los efectos de la dependencia. Éstos crearán progresivamente una multitud de problemas en la vida del individuo que puede acabar afectando profundamente a su vida y a la de las personas que le rodean.

En una primera fase, aparecen los efectos fisiológicos de la adicción a las nuevas tecnologías:

  • Reducción de las horas de sueño
  • Descuido de las comidas diarias y posterior desnutrición
  • Déficit de energía para afrontar la jornada
  • Dolores de cabeza y musculares por la falta de descanso

En una segunda fase, la adicción afecta a las relaciones personales:

  • Deterioro de los vínculos familiares y sociales
  • Aumento del aislamiento respecto a la sociedad
  • Descuido de las necesidades básicas, como la salud, las responsabilidades y la educación

En una tercera fase, se resiente el ámbito de ocupación del adicto/a:

  • Reducción del rendimiento en el trabajo o en la escuela
  • Inicio de las mentiras para justificar la adicción a las nuevas tecnologías
  • Pérdida de la noción del tiempo con motivo de seguir “conectado/a”

Por último, la dependencia acaba afectando a la mente y a su estado emocional:

  • Incapacidad para dejarlo. Siendo consciente o no, la persona no puede “desconectarse”
  • Cambios de humor repentinos hacia la negatividad cuando no permanece “conectado”
  • Ansiedad, estrés y miedo cuando no puede estar en contacto con la tecnología, la cual alivia sus necesidades
  • Pensamientos continuos entorno a la actividad que genera su dependencia. O también, entorno a los problemas derivados, como, por ejemplo, una mala conexión a internet.
  • Sentimiento de euforia al volver a utilizar los dispositivos que generan la adicción después de un período de no poder hacerlo. Por ejemplo, al llegar a casa después del trabajo

Tratamiento de adicción a las nuevas tecnologías

Al tratarse de un trastorno de poco recorrido histórico, no existen remedios científicos o soluciones que puedan curar esta adicción. Sin embargo, como todas las demás, debe seguirse un procedimiento adecuado basado en la terapia psicológica. Mediante la reeducación, una persona adicta puede descubrir su conflicto y ponerle remedio. Para ello, es necesaria la implementación de unas normas que le faciliten volver a contar con un estilo de vida normal y saludable. Un esquema adecuado para ello sería el siguiente:

  1. Afrontar la existencia de la adicción
  2. Encontrar motivación para curar el trastorno
  3. Tomar conocimiento sobre uno mismo para encontrar el mejor tratamiento
  4. Implementación de normas y límites respecto a la tecnología
  5. Control de los estímulos y vigilancia ante las recaídas
  6. Realización de otras actividades como opciones alternativas
  7. Monitoreo de la evolución de la dependencia

En el centro terapéutico Amas estamos al lado de nuestros pacientes para conseguir su rápida recuperación y vuelta a una vida de bienestar. ¡Contacta con nosotros y te escucharemos!

Nuestra Filosofía

Aprender a vivir sin dependencia de drogas o adicciones y vivir bien.