¿Qué debo hacer si mi hijo fuma porros en casa?

Uno de los síntomas más destacados que provocan los efectos de los porros en la personalidad es el síndrome amotivacional de la marihuana. Un trastorno psicológico que afecta a la conducta del individuo impidiendo que éste pueda sentir motivación por algo. Hoy te explicamos 15 señales para detectarlo y cómo conseguir dejar los porros.

Cuando se trata de adicciones es muy habitual hablar sobre fumar porros, ya que es un tema que incide a menudo en la población joven y adolescente. Un colectivo vulnerable especialmente porque se encuentra en una etapa de crecimiento y desarrollo tanto físico como psicológico. Por esta razón, cómo dejar las drogas es una cuestión que se plantean muchos padres a la hora de querer ayudar a sus hijos. Algunas de sus preguntas más frecuentes son:

  • Mi hijo fuma porros y no quiere dejarlo. ¿Qué puedo hacer?
  • ¿Qué puedo hacer para que mi hijo dejé de fumar mariguana?
  • Mi hija fuma, ¿qué hago?
  • ¿Cómo superar una adición a los porros?

Ante este suceso tan habitual, desde nuestro centro de adicciones en Valencia hoy te contamos en qué consiste uno de los efectos de los porros más comunes que sufren los adictos al cannabis: El síndrome amotivacional de la marihuana. Más abajo, encontrarás 15 señales para saber cómo detectar a un adicto a los porros y qué hacer para dejar los porros cuando sufre este trastorno.

En qué consiste el síndrome amotivacional de la marihuana

El síndrome amotivacional es un trastorno psicológico que se produce en personas que fuman porros en muchas dosis y de gran cantidad. Aunque es más habitual que aparezca a largo plazo cuando se trata de fumar porros frecuentemente y ya existe un hábito y/o dependencia hacia ellos.

Este síndrome amotivacional produce una pérdida de motivación general ante cualquier cosa que suceda a su alrededor. El individuo deja de tener interés en sus relaciones sociales, en el desarrollo de actividades y en perseguir sus metas y objetivos personales. En consecuencia, le invade un estado de apatía permanente que le impide responder a los estímulos externos que recibe en su día a día,

Este trastorno es muy parecido a los episodios de depresión. Las personas que lo sufren dejan de tener ganas de realizar cualquier cosa porque todo les da pereza. Se sienten incapaces de reaccionar ante cualquier situación y se acaban distanciando de los demás, así como también de sus emociones.

Causas del síndrome amotivacional de la marihuana

Aunque puede darse mediante otras adicciones, el síndrome amotivacional es característico de las personas que fuman marihuana habitualmente. Su aparición es debida a la sustancia que provocan los efectos de los porros en el cerebro. Cuando una persona consume cannabis, ésta altera el funcionamiento normal de su sistema neuronal.

Las sustancias químicas que se desprenden de este estupefaciente acceden a la región cerebral que controla la gratificación instantánea. En consecuencia, al individuo le invade un inmenso estado de placer y bienestar que no puede conseguir por otro medio. Posteriormente, siente la necesidad de volver a fumar porros para tratar de experimentar los mismos efectos.

El síndrome amotivacional no aparece siempre en todas las personas que fuman marihuana. Por eso, muchos terapeutas de adicciones sugieren que se trata de una consecuencia que puede ser desencadenada por un tipo de personalidad concreta. Según estas hipótesis, existe algún factor psicológico que predispone su padecimiento, y fumar porros ayudaría a activar este trastorno en el individuo.

15 señales para saber si se padece el síndrome amotivacional de la marihuana

El síndrome amotivacional produce una serie de síntomas psicológicos en la persona que fuma porros. Estas consecuencias pueden detectarse mediante un análisis constante de los cambios en su personalidad y en su conducta. A pesar de no ser un trastorno demasiado grave, deriva en la adicción a los porros. Una enfermedad que perjudica la salud y el estilo de vida de los que lo padecen. Por ello, es recomendable pedir ayuda profesional lo antes posible sobre cómo superar una adicción a un centro de desintoxicación. En Amasterapia, un centro de adicciones en Valencia, contamos con terapias de adicciones que pueden ayudarte a revertir esta conducta.

Los 15 síntomas de fumar porros que desencadenan el síndrome amotivacional son:

Apatía

La persona se sumerge en un estado de desinterés total y no siente motivación por absolutamente nada. Ningún estímulo es capaz de llamar su atención ni de hacerle reaccionar.

No tener proyectos

Al padecer apatía, la persona deja de tener objetivos y metas que perseguir porque no se siente motivada. Por lo tanto, deja de pensar en su futuro, sus deseos y en las personas a las que quiere.

Pasividad

La persona no es capaz de iniciar ninguna actividad ni de reaccionar a lo que pasa a su entorno. No presta atención más allá de lo que pasa dentro de su mente.

Conformismo

La apatía sumada a la falta de objetivos vitales acaba en una actitud conformista. La persona acepta su situación actual situándose en una zona de confort. La pereza y la desmotivación le impiden moverse para hacer cualquier cosa.

Abandono de sus principios

Al no tener motivación, tampoco tiene principios. Su vida se vuelve vacía y sin sentido.

Pérdida emocional

Fumar porros le aísla de sus emociones y es incapaz de detectar los cambios y qué es lo que siente. Deja de sentir tristeza, alegría o enfado por todo lo que le sucede.

Aislamiento

El no reaccionar y perder el interés le acaba aislando socialmente. Sus relaciones personales se empobrecen y la persona no siente ningún estímulo para tratar de solucionarlo.

Introversión

Si no se cuenta con motivación, interés ni capacidad para reaccionar, tampoco vale la pena interactuar con los demás. Por lo que el individuo se vuelve cada vez más introvertido.

Tristeza aparente

Por dentro, la persona puede llegar a sentir mucha tristeza pero sin capacidad de averiguar la razón. Y este hecho le consume cada vez más.

Falta de afecto emocional

No estrecha lazos con nadie ni tampoco ninguna persona se le acerca por su falta de expresividad. Por lo que la persona no es capaz de identificarse con nadie ni de empatizar.

Deterioro social

Tratar de socializar puede volverse una tarea muy complicada, y más si es con desconocidos. Su mente necesita procesar demasiados recursos cognitivos. Por lo que finalmente acaba renunciando y tratando de evitar situaciones en que deban realizarse un contacto social.

Pérdida de concentración

La persona está siempre centrada en lo que pasa por su mente. En consecuencia, no puede concentrarse en nada, perjudicando así sus habilidades cognitivas. Como la capacidad de concentración, la memoria y la capacidad para procesar información.

Disminución de las habilidades motoras

Se reduce su capacidad para reaccionar ante el embiente. Hecho que perjudica los reflejos y el movimiento motor del cuerpo.

Abandono de la higiene

Su pasividad también incide en el cuidado personal. Al no sentir motivación, no se esfuerza en cuidar su salud ni en asearse.

Dificultades en las relaciones sexuales

La desmotivación perjudica directamente las relaciones sexuales. Si la persona no es capaz de sentir interés, tampoco es capaz de excitarse ni de mantener una relación con otra persona.

Amasterapia, un centro de desintoxicación en Valencia, que puede ayudar a la gente a rehabilitarse de una adicción. Mediante nuestro tratamiento de adicciones en Valencia proporcionamos el apoyo y los recursos necesarios para volver a sentir una vida normal. Contacta con nosotros para dejar las drogas.

Nuestra Filosofía

Aprender a vivir sin dependencia de drogas o adicciones y vivir bien.